viernes, 20 de enero de 2017

LA OPERA NAZIONALE DOPOLAVORO DEL FASCISMO ITALIANO


La Opera Nazionale Dopolavoro (post-trabajo) fue creada en mayo de 1925 bajo la tutela del Ministerio de Economía, desde 1927 pasó a la Secretaría del Partido Nacional Fascista. 

La OND se encargó fundamentalmente de organizar las actividades recreativas de los trabajadores, para ello contaba con instalaciones deportivas, piscinas, centros de cultura, bibliotecas, campos de deporte, salas de cine concertadas, casas de recreo... Organizaba viajes, vacaciones, visitas culturales, conciertos, representaciones teatrales, concursos...  L
as actividades del Dopolavoro pueden dividirse en tres categorías: Educación Cultural, Educación Física y Asistencia Social.


En cuanto a la asistencia social desplegó una variada actividad: asistencia médica a enfermos y accidentados, formación sobre riesgos laborales y prevención de accidentes, fomento de la formación de sociedades cooperativas para construir viviendas, fomento de la formación de cooperativas de consumo, divulgación de medidas de higiene, consejo y ayuda para la organización de la economóa doméstica....



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A la vez, buscaba elevar a las masas cultural y físicamente e inculcar en ellas los valores del ideario fascista y el culto al Duce. Algunos historiadores dudan de que tuviera mucho éxito en el  adoctrinamiento de la clase trabajadora.

Carnet de Dopolavorista. http://www.mymilitaria.it/liste_03/tessera_ond_rsi.htm

Fue un éxito innegable. Ofreció a millones de obreros, campesinos y empleados modestos (en torno a los 4,600.000 inscritos en 1940) una amplia variedad de posibilidades para el ocio y el esparcimiento, tal vez sin equivalente en la Europa de su tiempo. La OND fue mucho más activa en el norte que en el sur. Fue una organización muy moderna para su tiempo.

Más información en la Web:


jueves, 19 de enero de 2017

LA OPERA NAZIONALE BALILLA DEL FASCISMO ITALIANO


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Opera Nazionale Balilla, creada en 1926, fue una organización del PNF destinada a ocuparse del tiempo libre de niños y jóvenes, de su educación física y moral y de su adoctrinamiento político en los postulados fascistas. Desde 1929 pasó a estar controlado por el Ministerio de Educación.


Los niños toman su primer contacto con la Opera a los seis años, entonces reciben la denominación de “Hijos de la Loba”. De los ocho a los catorce años los niños reciben el nombre de Balillas y las niñas en la Pequeñas Italianas. De los catorce a los 18 años se denominan Avanguardisti y Jóvenes Italianas respectivamente. A los 18 años ingresan en otras organizaciones, en los Fascios Juveniles de Combate o, en caso de ser universitarios, en los Grupos Universitarios Fascistas (GUF). En 1937, integraba a más de cinco millones de niños y jóvenes hasta 18 años.


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Todas estas organizaciones se organizaban de forma paramilitar, vestían uniforme, realizaban desfiles, entrenamientos de combate, demostraciones gimnásticas. Se regían por una férrea disciplina. Uno de sus lemas más conocidos: “crecer, obedecer y luchar”.



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La Opera Nazionale Balilla editaba revistas infantiles y juveniles, la más conocida de todas ellas fue Il Balilla.


"La “obra nacional balilla” fue la primera gran organización juvenil oficial en el mundo (aparte de las asociaciones juveniles católicas), promovida y gestionada directamente como institución estatal. Mussolini intuyó antes que otros gobernantes la importancia del componente juvenil en la sociedad moderna y trató de hacer de las estructuras destinadas a él un instrumento de control y de consenso"
"...Pero la eficacia pedagógica de la “obra balilla” fue bastante deficiente: la contraprueba se tuvo con la Segunda Guerra Mundial cuando se palpó que las jóvenes generaciones, crecidascy educadas bajo el fascismo, no mostraron el menor patriotismo ni el menor espíritu combativo que la generación precedente había tenido en la Primera Guerra Mundial". (Antonio Santoni, Universidad de Florencia)



miércoles, 18 de enero de 2017

POLÍTICA DEMOGRÁFICA DEL FASCISMO ITALIANO


Según la doctrina fascista, uno de los criterios para medir la potencia de una nación era su número de habitantes. Mussolini adoptó una política natalista que se marcó como objetivo para Italia llegar a una población de 60 millones de habitantes, para ello se tomaron diversas medidas, en primer lugar se intentó elevar la tasa de natalidad con ayudas, exenciones fiscales y premios a familias numerosas o la prohibición del aborto y de métodos anticonceptivos. También se tomaron otras medidas como el control de la emigración o diferentes cargas fiscales a solteros y célibes. Esta política pro-natalista fue apoyada por la Iglesia.

Se acompañó de un gran despliegue propagandístico.


En 1925 se puso en marcha la Obra Nacional para la Maternidad y la Infancia cuyo objetivo era "... formar en la mujer una conciencia que la habilite para ampliar inteligentemente su misión de madre y, al mismo tiempo, proteger a los nuevos retoños de la raza". Prestó asidua atención a las mujeres embarazadas desde los primeros meses de su embarazo (alimentación, higiene...) y la asistencia necesaria para que el hijo naciera en las condiciones más favorables. Una vez producido el nacimiento, la asistencia que prestaba la Organización se dividía entre el niño y la madre durante todo el período de la lactancia y en el niño solamente una vez que la lactancia había terminado.


La población italiana pasó de 36,4 millones en 1920  a 44,5 en 1940. Atendiendo a estos datos, es claro que la política fascista no obtuvo los resultados esperados en este campo, se quedo lejos del objetivo 60 millones. La natalidad fue más levada en las zonas rurales, pero descendió en la zona norte del país.

Para el estudio científico de la población, en 1926, se creó el Instituto Central de Estadística (ISTAT) dirigido por el reputado demógrafo C. Gini.

martes, 17 de enero de 2017

EL FASCISMO ITALIANO EN EL PODER: POLÍTICA ECONÓMICA


A la llegada al poder, el Fascismo no tenía un claro proyecto económico ni una estrategia económica coherente. En alguna ocasión  (como por ejemplo en el Programa de fundación del PNF) se había señalado la necesidad de reducir la intervención del Estado en la economía, desde luego no se atacaba directamente al Liberalismo Económico. Había que favorecer a los que habían ayudado y apoyado su conquista del poder, es decir, a los propietarios industriales y agrícolas Por ejemplo, en 1921, Mussolini podía declarar algo como esto: Queremos despojar al Estado de todos sus atributos económicos: basta de estado cartero, estado ferroviario, estado asegurador

En la política económica seguida por el Fascismo se pueden distinguir tres etapas:

Primera etapa, 1922-26: Despegue

Durante estos primeros años, Mussolini adopta una política económica ortodoxa para tranquilizar al gran capital con el  mantiene estrechas relaciones. Adopta medidas que beneficias a este gran capital, por ejemplo se anulan los impuestos sobre los beneficios extraordinarios conseguidos durante la Guerra. A cambio, el gran capital ayuda al Fascismo a pagar las deudas de Guerra.

Ayudó al Fascismo que cuando llegó al poder comenzaba a repuntar la economía mundial. Se equilibró el presupuesto y se redujo el paro, pero no la inflación. En 1922, el índice de precios era unas cinco veces superior al de 1913. La inversión (también la extranjera) mejoró sobre todo desde que el Estado restauró el orden social (en 1926 se abolió el derecho a huelga)


FUENTE: Edit. Vicens Vives
En cuanto al comercio exterior la política proteccionista fue sustituida por una tendencia liberalizadora que parecía pretender insertar a Italia en una economía mundial que salía de la crisis de postguerra. Sin embargo, muchos precios de mercancías italianas no eran competitivos internacionalmente.

En esta gráfica se aprecio el gran crecimiento industrial durante esta etapa y el más moderado crecimiento agrícola.


Segunda etapa, 1926-1930: tercera vía y Estado corporativo

Frente a la política económica del Liberalismo y del Socialismo, el Fascismo propuso una tercera vía: mantenimiento de la empresa privada con un fuerte intervencionismo estatal.

  • LAS CORPORACIONES

Inspiradas en los gremios medievales, intentaban armonizar los intereses de los obreros con los de los patronos actuando el Estado como árbitro supremo. Pretendían una superación de la lucha de clases. Estaban definidas en la Carta del Lavoro. Eran órganos del Estado con tareas específicas como coordinar y superar las organizaciones sindicales de los trabajadores y la organización empresarial. También debían organizar la disciplina de la producción en torno a los intereses del Estado.


“… mientras el sindicalismo socialista, por el camino de la lucha de clases desemboca en la política con su programa final de supresión de la propiedad privada y de la iniciativa individual; el sindicalismo fascista, a través de la colaboración de las clases, desemboca en las corporaciones, que dan a la colaboración armonía y sistema, defendiendo la propiedad pero elevándola a función social…”“… mientras el sindicalismo socialista, por el camino de la lucha de clases desemboca en la política con su programa final de supresión de la propiedad privada y de la iniciativa individual; el sindicalismo fascista, a través de la colaboración de las clases, desemboca en las corporaciones, que dan a la colaboración armonía y sistema, defendiendo la propiedad pero elevándola a función social…”

En 1926, se creó el Ministerio de las Corporaciones y el Consejo Nacional de las Corporaciones como órgano supremo de ellas. En el año 1929 se disolvió el Ministerio de Economía y sus competencias pasaron al de las Corporaciones.

En 1930 se estructuró el Consejo Nacional de las Corporaciones y pasó a estar dirigido por el Jefe de Gobierno. Se dividió en siete secciones que componían la Asamblea General de las Corporaciones compuesta por 124 miembros. Esta Asamblea se fue configurando como un órgano consultivo y, a veces, decisorio. También se estableció un Comité Corporativo Central que sustituye a la Asamblea cuando no está reunida, forman parte de este Comité, entre otros, el Duce, el Jefe del PNF, el Subsecretario del Ministerio de las Corporaciones...

En 1934 se acabaron de constituir las Corporaciones: eran 22, agrupadas en tres áreas de producción (8 agrícolas, 8 industriales y comerciales y 6 de servicios). En 1936 se ampliaron mucho las competencias de las Corporaciones.


  • BATALLA DEL TRIGO
El Duce desempeñando tareas agrícolas

Esta campaña (denominada con un término bélico, retorica muy querida por Mussolini) destinada a aumenta la producción de trigo se puso en marcha en julio de 1925. Tenía como objetivo específico el autoabastecimiento de trigo para una población que, alentada por el régimen, experimentaba un alto crecimiento demográfico.(“liberalizar a Italia de la dictadura del pan extranjero”).  El régimen puso mucho interés en conseguir el objetivo, el propio Mussolini se implicó sobremanera. Se hizo un gran despliegue propagandístico.


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Como se ve en la gráfica, hubo un gran aumento de la producción de trigo. Cultivar trigo era una señal de que se estaba colaborando con el Régimen. La Batalla del Trigo se identificó con el prestigio nacional. En 1939 se suprimieron las importaciones de trigo.

Ahora bien, este aumento de la producción de trigo se consiguió por el abandono de otros cultivos (cultivos intensivos y de huerta más rentables),  por la reducción de la ganadería ante la disminución de las tierras de pasto (en el sur especialmente), por la puesta en cultivo de tierras marginales (lo que hizo bajar la productividad) y por la fuerte presión propagandística sobre los campesinos. Muchas Has. quedaron reducidas al monocultivo. En definitiva, fue antieconómica.

  • BATALLA DE LA LIRA
Mussolini, en parte por razones de prestigio ante la caída de su moneda y en parte por combatir la inflación, revaluó la lira hasta la llamada "cuota noventa" (paridad 1 libra: 90 liras, frente al valor anterior de 1 libra: 150 liras) y procedió paralelamente a elevar los tipos de interés, a reducir la circulación monetaria y los costes salariales (los salarios fueron reducidos en un 20 por 100 en 1927), medida ésta compensada por la reducción de la jornada laboral y por la concesión de distintas formas de beneficios sociales para las clases modestas como subsidios a familias numerosas, vacaciones pagadas, paga extraordinaria de Navidad y mejoras en los seguros de enfermedad y accidentes.

"Nuestra lira, que representa el símbolo de la Nación, el signo de nuestra riqueza, el fruto de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo, de nuestros sacrificios, de nuestras lágrimas, de nuestra sangre, tiene que defenderse y será defendida". Mussolini, agosto de 1926



La "batalla de la lira" produjo una gran estabilidad de precios y hasta una disminución del coste de la vida, estimada en un 16 por 100 entre 1927 y 1932. Lógicamente, perjudicó al comercio exterior, redujo la competitividad de las exportaciones italianas, lo que llevó a la quiebra a varias empresas. Es verdad que captó inversiones extranjeras atraídas por la estabilidad monetaria.



  • ACCIONES DE PROPAGANDA
El Fascismo realizó varias acciones económicas cuyo objetivo era divulgar la eficacia del Régimen: desecación de pantanos y marismas (sobre todo en la zona Pontina y en Toscana), obras de regadío, repoblación forestal, construcción de obras públicas (destacando una moderna red de autopistas)...


Campesinos saludan a Mussolini en su visita a las desecadas lagunas Pontinas al sur de Roma. Fue un gran éxito, miles de Has. pantanosas fueron transformadas en granjas y poblados

Tercera etapa: Respuetas a la crisis y autarquía


La crisis de 1929 y la siguiente recesión azotaron duramente a Italia. Para atajar los efectos de la crisis el Fascismo adoptó una serie de medidas, algunas no muy diferentes a las que se tomaron en otros países:
  • Fuerte proteccionismoEn 1934 se instauró el control de cambios de monedas y un año más tarde se puso en vigor un sistema de licencias de importación. Evidentemente, el comercio exterior descendió muchísimo: entre 1922 y 1938 las importaciones italianas descendieron un 2,5 % anual (a precios constantes) y las exportaciones lo hicieron en torno a un 1 %. Se potenció el consumo de productos nacionales.
  • Ambicioso programa de obras públicas como principal medio de para solucionar el paro que se situó en  1.320.000 parados (además, había mucho subempleo). 
  • En materia de empleo, el Estado anunció su intención de controlar el empleo; en 1933, se estableció el Libretto di Lavoro (Tarjeta de Trabajo), una especie de pasaporte interno del mundo del trabajo emitido por las autoridades públicas. Sirvió para limitar la libertad de desplazamientos dentro del mundo del trabajo. Tuvo gran importancia desde 1938 cuando el Régimen quiso evitar la marcha del campo hacia la ciudad.

  • Se crearon grandes sociedades estatales que controlaban los sectores más importantes de la producción: acero, navegación, construcción, automóvil ...etc. intentando potenciar el consumo de materias primas nacionales. El Estado creó  y el Instituto de Reconstrucción industrial (IRI) que nació como un ente transitorio para salvar el tejido industrial y los bancos. El Estado pasó a controlar un gran número de sus acciones (en 1934, el IRI controlaba el 21 % del capital de todas sociedades anónimas del país). A los principales bancos del país se les prohibió realizar préstamos a medio y largo plazo, para ello se creó el Instituto Mobiliario Italiano (IMI) que era el encargado de realizar estos préstamos a las industrias. A través del IRI se comenzaron a reconvertir varios sectores de la economía: teléfonos, siderurgia, astilleros, textil, etc. y a controlar los sectores estratégicos de la producción como las industrias pesadas y las de material bélico. Las empresas que controlaba el IRI estaban a caballo entre el sector privado y el público. En 1936, el Estado Italiano controlaba más parte proporcional de la industria que cualquier otro Estado si exceptuamos la URSS. En 1937, el IRI se convirtió en un ente permanente. La intervención fue en aumento, la Ley sobre Nuevas Plantas Industriales pretendía acelerar la política estatal sobre consorcios, evitar las interferencias entre lo público y lo privado y preparar la producción para la guerra.
  • También se estimularon los Consorcios Voluntarios (tipo truts), aunque algunos se constituyeron de modo forzoso (ley de 1932) para conseguir unas empresas más eficaces.
  • El Estado se preocupó también de desarrollar las "industrias nuevas" (química o hidroeléctrica por ejemplo) y de crear sociedades de investigación y explotación para hidrocarburos (AGIP), carbón (ACI), minerales (AMI)... Italia tenía el problema de la falta de fuentes de energía y materias primas. Los resultados de estas Sociedades de Investigación y explotación no fueron despreciables, por ejemplo, el descubrimientos de gas en el valle del Po y de metano en Toscana. Extensión de la producción de carbón en Istria y Cerdeña, producción de hierro en la isla de Elba, se inició la producción de petróleo y caucho sintéticos...


En la economía, se  implantó un modelo autárquico que fue reforzado tras las sanciones de la SDN a raíz de la guerra de Abisinia. Esta política autárquica tuvo, a la larga, efectos positivos:

  • El más significativo fue el mantenimiento de la producción industrial en la época de la gran depresión. Como se puede ver en la gráfica del inicio de este post, la producción industrial experimentó una leve caída muy lejos de la debacle que experimento en otros países como EE.UU., Alemania, etc. Aunque en la producción industrial tuvo gran importancia la producción bélica. 
  • También aumentó mucho la inversión.
  • Creció la renta per cápita que pasó de 3079 liras en 1929 a 3201 en 1938.

La autarquía también tuvo efectos negativos:
Fuente: Edit. Vicens Vives
  • No mejoró la situación del mundo campesino en un país que el 40 % de la población activa se dedicaba al sector primario en 1938. El crecimiento de la producción agrícola no siguió el de la industria. Es más, los benéficos procedentes de la agricultura se canalizaron a veces hacia otras áreas, por ejemplo las obras públicas.
  • No mejoró el poder adquisitivo de los obreros, basta contemplar la evolución de los salarios para comprobar que en 1938 era similar a 1913: 1913 = 100, 1925 = 111, 1930 = 119, 1935 = 117, 1938 = 100.
  • No fue capaz de reducir las diferencias Norte‑Sur (incluso pudieron agrandarse). El Régimen prohibió a la prensa divulgar la pobreza y delincuencias existentes en el sur.
En definitiva, el modelo autárquico no fue capaz de alcanzar las metas propuestas (tal vez eran demasiado optimistas) ni de proporcionar ni la seguridad económica ni el bienestar material en aras de los cuales había pedido el sacrificio de la libertad individual.

domingo, 15 de enero de 2017

POLÍTICA INTERIOR DE LA ITALIA FASCISTA: LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO TOTALITARIO


Tras ser nombrado Jefe de Gobierno, Mussolini va a tomar una serie de decisiones para convertir al régimen italiano en una dictadura totalitaria.

En 6 de abril de 1924 se celebraron elecciones generales, el Partido Nacional Fascista obtuvo 5 de los 7 millones de votos que se tradujeron en 374 escaños de los 535 de los que se componía el Parlamento (según la Ley Acerbo de 1923, la lista más votada se haría con dos tercios de los escaños del Parlamento). Las irregularidades del proceso electoral y el clima de violencia, denunciadas inútilmente por la oposición, estuvieron muy presentes en todo el proceso.

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G. Matteotti
Matteotti, un diputado socialista, en un valiente discurso (30 de mayo de 1924), denunció en el Parlamento los múltiples casos de violencia fascista y las graves irregularidades del proceso electoral. Era consciente de las posibles consecuencias de sus denuncias.  Al término del discurso, después de recibir las felicitaciones de sus compañeros, les dijo: "Yo ya he hecho mi discurso. Ahora os toca a vosotros preparar el discurso fúnebre para mi entierro".

Pocos días más tarde, el 10 de junio, fue raptado por sicarios fascistas (capitaneados por Amerigo Dumini) en pleno centro de Roma (los raptores ni siquiera tomaron la medida de ocultar o falsificar la matrícula del coche). Cinco hombres lo introdujeron en un automóvil que pertenecía a Filipelli, un hombre muy próximo a C. Rossi, un hombre del círculo más íntimo de Mussolini. Su cuerpo fue encontrado, en estado de descomposición, el 16 de agosto en un bosque a 25 km de Roma. 

Este asesinato culminó las campañas y actos de violencia contra políticos de la oposición que ahora descubrían hasta donde podía llegar el Fascismo. ¿Cuál fue la responsabilidad directa de Mussolini en este asesinato? Se han dado varias interpretaciones: lo ordenó directamente, conoció el plan y lo dejó seguir, lo instigó a través de algunos comentarios (tras el discurso de Matteotti parece que había dicho ante el jefe de la policía secreta fascista que quien había pronunciado aquel discurso no debiera seguir en circulación) o de un artículo anónimo en Il Popolo d´Italia (si llegase un día en que se encontrase con la cabeza rota, no tendría derecho a lamentarse”, edición del 23-05-1923). Algunos, afines al Fascismo, han mantenido que no tuvo nada que ver, pero esto es muy difícil de sostener.


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Desde el poder, el Gobierno Fascista dio las explicaciones más descabelladas por ejemplo se atribuyó el asesinato a judíos o masones, incluso se presentó como un hecho para desacreditar al Fascismo...  Mussolini llegó a calificar el crimen de bestial y nefando y afirmó que solo un enemigo personal suyo pudiera hacer algo tan diabólico.

Mussolini arrestó a dos de sus más íntimos colaboradores y obligó a De Bonno a dimitir como responsable de la Dirección de Seguridad Pública e incluso él mismo dejó la Cartera de Interior argumentando que no quería intervenir en las pesquisas de la policía. Puro teatro.

En Italia, hubo varias reacciones tras este asesinato:
  • En la prensa no fascista aparecieron artículos mostrando la indignación.
  • Algunos diputados no socialistas que habían colaborado con Mussolini le retiraron su apoyo.
  • Criticaron el asesinato la Iglesia, varios partidos políticos, incluso la Corte (durante algunos meses de 1924 y 1925, pareció que el rey se iba a enfrentar a Mussolini, pero tuvo miedo a un posible avance del bolchevismo y a a volver a la anarquía anterior a 1922).
  • La oposición se retiró del Parlamento ("Retirada del Aventino") lo que tal vez fue un error. Para Mussolini no fue ningún problema, según él, la oposición era inútil.
  • Mussolini, al sentirse un tanto acorralado, arreció la persecución contra la oposición (en París llegaron a concentrarse hasta 300.000 exiliados italianos).
En enero de 1925, Mussolini disolvió las Cámaras. Aunque titubeó,el Rey acabó firmando el decreto. Había comenzado la dictadura de Mussolini.

En octubre de 1926, Mussolini sufrió sufre un atentado lo que le sirvió de excusa para iniciar una gran represión: persecución opositores, tribunal especial para la defensa del Estado, cierre de periódicos, mayores poderes a la policía (1927 se crea la OVRA). 

El régimen fue abandonando lo que aún quedaba de representativo: 

1) Ley de plenos podres para Mussolini, 1925

2) Disolución de todo partido (Ley Rocco) y sindicato no fascistas. Únicamente quedan en la legalidad el PNF y los sindicatos fascistas. Incluso el PNF fue escrupulosamente depurado entre 1926 y 1929, se expulsó a 60.000 miembros. El PNF se organizó como un partido fuertemente centralizado.

ESTATUTO DEL PARTIDO NACIONAL FASCISTA. 1929.
El partido fascista es una milicia al servicio del Estado. Su objetivo es hacer realidad la grandeza del pueblo italiano. Desde sus propios orígenes, con el renacimiento de la conducta italiana y la voluntad de alcanzar la victoria, el partido se ha considerado siempre en estado de guerra; al principio para derrotar a aquellos que deshonraban el espíritu de la nación; en la actualidad y siempre, para defender y acrecentar el poder del pueblo italiano. El fascismo no es sólo la unión de los italianos en torno a determinado programa, realizado ya o en vías de realización, sino sobre todo una fe que ha dado a sus miembros y en cuyas filas actúan los nuevos italianos como soldados, gracias a los esfuerzos de los que hicieron posible una guerra victoriosa y un triunfo posterior en la lucha entre la nación y la antinación.
Art.1.-El partido Nacional Fascista está formado por los Fasci di Combattimento, cuyo radio de acción es esencialmente provincial...
Art.2.-El Partido Nacional Fascista ejerce su actividad bajo la suprema jefatura del Duce y de acuerdo con las directrices del Gran Consejo, el máximo órgano surgido de la revolución de 1922, que coordina todas las actividades del régimen y las integra, por lo que tiene derecho de control...

3) En 1927 se aprobó la Carta del Lavoro por la cual los sindicatos eran sustituidos por corporaciones en las que se integraban a los trabajadores y patronos en cada ramo de la producción. Introdujo el término de colaboración entre las distintas clases sociales en contraposición a la lucha de clases marxista. Sin embargo, contenía pocas disposiciones que pudieran mejorar el nivel de vida de los trabajadores, aunque se anunciaban algunas destinadas a salvar el nivel adquisitivo de los salarios, a regular los días de descanso y las vacaciones, a mejorar la asistencia y seguridad social, a mejorar la formación profesional...etc.

CARTA DEL LAVORO (1927)
I. La Nación es un organismo que tiene fines, vida y medios de acción superiores, en potencia y duración, a los individuos divididos o agrupados que la componen. Es una unidad moral, política y económica, que se realiza interalmente dentro del Estado Fascista.
II. El trabajo en todas sus formas organizadas y ejecutivas, intelectuales, técnicas, manuales, es un deber social, desde este punto de vista y solamente bajo este aspecto, está tutelado por el Estado. Desde el punto de vista nacional, el conjunto de la producción es unitario; sus finalidades son unitarias y se resumen en el bienestar de los individuos y en el desarrollo de la potencialidad nacional.
III. La organización sindical o profesional es libre. Pero solamente el Sindicato, legalmente reconocido y sometido al control del Estado, tiene derecho a re-presentar legalmente toda la categoría de patronos o de trabajadores por la cual está constituido: a tutelar sus intereses frente al Estado y a las demás asociaciones profesionales; a estipular contratos colectivos de trabajo, obligatorios para todos los pertenecientes a la categoría; imponerles contribuciones y ejercitar, respecto a ellos, funciones delegadas de interés público.

4) En 1928 se creó el Gran Consejo Fascista que, entre otras funciones, tiene el cometido de elaborar la lista única para las elecciones, los electores sólo pueden aceptarla o rechazarla.



5) Nueva ley electoral (1928) que suprime el sufragio universal, sólo pueden votar los varones mayores de 21 años que paguen en impuestos o en cuota sindical más de 100 liras. El cuerpo electoral pasa de 10 a 3 millones. En las alecciones de 1928, los ciudadanos sólo podían votar sí o no a la lista fascista .


Papeletas para las elecciones de 1928, sólo se puede votar sí o no a la lista fascista (el resto de formaciones políticas, ilegalizadas, no pueden acudir a la cita electoral) La papeleta del sí, con los colores de la bandera italiana, indica que votar sí es de patriotas. En medio de un ambiente intimidatorio para que los ciudadanos acudieran a las urnas, votó el 90 % del censo, siendo los votos afirmativos un 94,8 %

6) En 1939, la Cámara de los Diputados fue sustituida por la Cámara de los Fascios y las Corporaciones. Se trataba de crear un parlamento económico, cuyos miembros eran propuestos por el gobierno y no estaban sujetos a ratificación popular. La propaganda decía que lo moderno era un parlamento de este estilo donde estuvieran representadas las principales ocupaciones. En Italia, se organizaron 22 áreas de actividad mayores cada una de ellas representada por una Corporación.

LAS CORPORACIONES SEGÚN MUSSOLINI

"El Ministerio de Corporaciones no es un órgano burocrático, ni tampoco pretende sustituir a las organizaciones sindicales, cuya acción debe ser necesariamente autó-noma, dirigida) a encuadrar, seleccionar y mejorar a sus adherentes. El Ministerio de Corporaciones es el órgano que, así en el centro como en la periferia, realiza la corporación integral y permite alcanzar el equilibrio entre los intereses y las fuerzas del mundo económico. Realización posible en el terreno del Estado, porque sola-mente el Estado trasciende de los intereses contrastantes de los individuos y de los grupos, para coordinarlos según un fin superior; realización facilitada, por el hecho de que todas las organizaciones económicas reconocidas, garantizadas, tuteladas en el Estado corporativo, viven en la órbita común del Fascismo (En la inauguración del Ministerio de Corporaciones 31 de julio de 1926; en Discorsi del 1926, pág. 250.)

"Hemos constituido el Estado corporativo y fascista, el Estado de la sociedad na-cional, el Estado que reúne, controla, armoniza y atempera los intereses de todas las clases sociales, las cuales se sienten todas igualmente tuteladas. Y en tanto que antes, durante los años del régimen democrático‑liberal, las masas trabajadoras mi-raban con desconfianza al Estado, se hallaban fuera del Estado, estaban contra el Estado, consideraban al Estado como a enemigo de cada día y de cada hora, hoy ya ningún italiano que trabaja deja de buscar su propio lugar en las Corporaciones, en las Federaciones porque entiende ser una molécula viviente de ese grande, inmenso organismo viviente que es el Estado nacional corporativo fascista". (En ocasión del IV aniversario de la Marcha sobre Roma, desde el balcón del palacio Chigi, 28 de octubre de 1926 volumen citado, páq. 340.)

7) Control de la prensa y los medios de comunicación. Desde 1925 se endureció la censura, los periódicos críticos corrían el riesgo de secuestro

Caricatura que hace referencia al control de la prensa por Mussolini

jueves, 12 de enero de 2017

BREVE HISTORIA DE LAS GUERRAS PÚNICAS

MARTÍNEZ-PINA, J. y PEÑA DOMÍNGUEZ, D.: “Breve historia de las guerras púnicas. Roma contra Cartago”. Ediciones Nowtilus. Madrid, 2016.

Hablar de las Guerras Púnicas es mencionar uno de los míticos conflictos de la antigüedad; largos años de enfrentamiento que, tras distintas alternativas, acabaron con la derrota total de Cartago frente a Roma. Las Guerras Púnicas son una pugna entre Roma y Cartago por la supremacía y el control de las rutas comerciales del Mediterráneo Occidental y el dominio de las tierras circundantes. Se van a desarrollar en el mar y en diversos espacios terrestres: Sicilia, Península Itálica, norte de África, sur de Galia y en la Península Ibérica. De sus causas profundas, contexto histórico-geográfico, desarrollo, consecuencias y principales protagonistas se ocupa esta obra, clara y rigurosa, de los historiadores Martínez-Pina y Peña Domínguez.

El inicio de estas guerras se va a producir en la isla de Sicilia, objetivo principal de la expansión cartaginesa. Roma no podía consentir el dominio cartaginés sobre la isla y pretendió ser ella quien la controlase. Como señalan los autores, la lucha por la supremacía en el Mediterráneo occidental es la verdadera razón de la Primera Guerra Púnica, el “casus belli” (la solicitud de ayuda cursada a Roma  por mercenarios Mamertinos de la ciudad de Mesana en el año 264 a. C.) solo un pretexto. En la obra se explica con detalle las operaciones bélicas de los más de veinte años que duró esta guerra, tanto por tierras sicilianas y norteafricanas como por mar donde los romanos supieron neutralizar la supremacía inicial cartaginesa. Roma, victoriosa en Sicilia, completó su control de las rutas marítimas con el dominio de Córcega y Cerdeña. En el Tratado de Lutacio (241 a. C.), que puso fin oficialmente a esta Primera Guerra Púnica,  los cartagineses, además de pagar una fuerte indemnización a Roma, se comprometieron a abandonar Sicilia. Roma había vencido por su habilidad para ganarse a muchos pueblos itálicos lo que aumentó su capacidad para reclutar soldados y conseguir recursos.

Su derrota en esta guerra dejó a Cartago privado de parte de sus fuentes de riqueza y sin posibilidad de expansión por el Mediterráneo. En Cartago, un sector (capitaneado por Hannon) es partidario de expandirse por África mientras que otro (los Barca) prefieren  buscar nuevos lugares. Estos últimos acabaron imponiendo sus tesis. Es aquí donde entra en escena la Península Ibérica. Amílcar, bajo promesa de suculentos botines, logró reunir el ejército para pasar a Iberia, partió el 233 a. C. Tras vencer la resistencia de algunos pueblos indígenas (como los Turdetanos), controló el sur peninsular y fundó Akra Leuke (que muchos han identificado como el yacimiento del Tossal, cerca de Manises) que convirtió en su nueva capital. Tras la muerte de Amílcar, fue nombrado jefe del ejército su yerno Asdrúbal el Bello que, tras aplastar la resistencia de los Oretanos, cambió su política belicista por una de pactos con los pueblos indígenas, apoyada por alianzas matrimoniales. Asdrúbal fundó una nueva capital, Cartago Nova. En el 221 a. C., tras el asesinato de Asdrúbal, fue nombrado jefe del ejército Aníbal, hijo de Amílcar, un joven impulsivo partidario de la vuelta a una política militarista para controlar los pueblos peninsulares. Su figura y actuaciones van a ocupar muchas páginas de esta obra.

Asdrúbal el Bello firmó con Roma el conocido como Tratado del Ebro por el que este río delimitaría las zonas de expansión romana (al norte) y cartaginesa (al sur) quedando Sagunto como ciudad independiente (en un momento sin especificar esta ciudad aparece controlada por Roma). Los autores contrastan fuentes clásicas para aclarar si el río el Tratado es el Ebro u otro más al sur (¿el Júcar?). Esta cuestión es muy importante para determinar de quien es la responsabilidad de la Segunda Guerra Púnica.

El asedio y toma de la ciudad de Sagunto por Aníbal marca el inicio de la Segunda Guerra Púnica (218 a. C.). Llegados a este punto los autores explican y comparan, con bastante detalle, la composición, organización y tácticas de combate habituales de ambos ejércitos.

La marcha de Aníbal a Italia es una de las gestas más recordadas de la Segunda Guerra Púnica. Aníbal tuvo que idear brillantes estrategias para atravesar los Pirineos, el Ródano (los romanos habían inutilizado los puentes) y especialmente los Alpes. La imaginable estampa de un numeroso ejército, con sus caballos y ¡elefantes!, atravesando las cumbres nevadas por un lugar muy peligroso (¿lo eligió para evitar ataques o fue el fruto de un engaño de sus guías galos?) contribuye a realzar el valor de estos soldados y el genio de su general.

Publio Cornelio Escipión eligió enfrentarse a Aníbal en el valle del Po. Suponía que encontraría un ejército mermado (pudo perder 20.000 unidades en el paso de los Alpes) y muy debilitado. No contempló que Aníbal había sido capaz de reclutar nuevas tropas en el valle del Po. Los autores explican detalladamente cómo se produjeron los tres grandes triunfos de Aníbal en Trebia, lago Trasimeno y Cannas que tuvieron lugar entre el 218 y 216 a. C. y que se saldaron con muchos miles de muertos (por ejemplo, en Cannas, Tito Livio cuantificó las bajas romanas en 50.000 hombres más otros 10.000 soldados desperdigados por las poblaciones del entorno y las bajas cartaginesas entre seis y ocho mil). En Cannas, una de las grandes batallas de la antigüedad, apareció en la escena bélica el otro gran protagonista de estas guerras, un joven Publio Cornelio Escipión hijo (el Africano) que logró sobrevivir y reordenar lo que quedaba de las huestes consulares. Estas tres victorias abren a Aníbal las puertas de Roma. En la obra se formulan varias hipótesis para explicar por qué Aníbal no atacó Roma.

La situación de Aníbal en Italia se fue volviendo cada vez más difícil. Tras la toma de Capua por los romanos, muchas ciudades le abandonaron. Su única esperanza era la llegada de refuerzos desde Hispania. Su hermano Asdrúbal pasó los Alpes, pero fue derrotado (y muerto) en la batalla del río Metauro.

Tras la toma de Capua, la conquista de Hispania se convirtió en una prioridad para los romanos que enviaron un ejército en el 211 a. C. al mando del joven y brillante general,  Publio Cornelio Escipión, que llegó a Hispania a finalizar el trabajo iniciado años antes por su padre y su tío. La Península Ibérica era nuevamente escenario del enfrentamiento romano-cartaginés. Tras la brillante toma de Cartago Nova (209 a. C.),  Publio Cornelio Escipión derrotó al ejército cartaginés en Baecula e ilipa (en ésta última, la arriesgada táctica de Publio Cornelio Escipión le valió la victoria ante un ejército cartaginés que disponía de superioridad numérica). Ilipa (Alcalá del Río) significó el fin de la presencia cartaginesa en Hispania.

Los autores dedican unas interesantes páginas a analizar las “vidas paralelas” de Aníbal y Publio Cornelio Escipión. Ambos nacieron en  familias aristocráticas de corte helenístico en un ambiente de gran rivalidad entre las grandes familias de la “nobleza”, ambos tuvieron preceptores griegos, ambos admiraron profundamente a Alejandro Magno, ambos soportaron las zancadillas de las facciones rivales, ambos fueron acusados de ambición desmedida y fueron víctimas de la envidia y la calumnia (Escipión fue acusado de malversación de fondos), ambos sufrieron exilio forzado  en el caso de Aníbal y autoimpuesto en el de Escipión y ambos se admiraron mutuamente. Unas páginas que ayudan a entender las actuaciones de estos dos grandes estrategas.

Tras la expulsión de los cartagineses de Hispania, el Senado Romano autorizó a Escipión a pasar a África, bien es verdad que la parte conservadora del Senado opuesta a Escipión consiguió que no dispusiese de muchos efectivos. Como dicen los autores, el escenario final de esta guerra debía ser África. Ante la presencia de Escipión, Cartago tuvo que llamar a Aníbal. Ambos generales se encontraron en Zama donde se produjo un gran desastre cartaginés. Aníbal tuvo que huir para salvar su vida. La subsiguiente paz fue muy humillante para Cartago, aunque logró mantener su independencia como ciudad-estado.

La obra finaliza con un análisis más somero de lo que puede considerarse la Tercera Guerra Púnica. Tras liberarse del enorme gasto del ejército, Cartago inició un periodo de esplendor que motivo la actitud de algunos senadores romanos, encabezados por Marco Porcio Catón, que comenzaron a exigir la destrucción de Cartago. Roma declaró la guerra a Cartago, tras un largo asedio, Publio Cornelio Escipión Emiliano (nieto de “El Africano”) tomó la ciudad en el 146 a. C. Cartago fue totalmente destruida, arrasada hasta los cimientos y pasado el arado por su solar.

La obra inserta una buena colección de mapas y planos sobre las diferentes batallas que ayudan a situar en el espacio y comprender mejor el texto. Se completa con una amplia bibliografía y la cita de algunas Webs sobre el tema.



jueves, 5 de enero de 2017

LA MARCHA SOBRE ROMA: EL FASCISMO LLEGA AL PODER


La marcha sobre Roma se comenzó a preparar el  16 de octubre.  Fue idea de D`Annunzio que se encargaron de preparar Balbo, De Vecchi, de Bono y Bianchi (los “Quadrumviri”). El 24 de octubre, en Nápoles, se celebró el congreso del PNF durante el cual Mussolini anuncia oficialmente la Marcha sobre Roma. Anuncio que fue aclamado por los asistentes. "O nos entregan el gobierno o lo tomamos cayendo sobre Roma". Lenin ya había demostrado que no era necesaria la mayoría para la toma del poder.

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La Marcha se desarrolló entre el 27 y el 29 de octubre. Mussolini se encargó de que hubiese abundantes pertrechos, de dar sensación de fuerza, de tranquilizar a los empresarios, de negociar con el gobierno que incluso se comprometió a proteger a los Fascistas si la marcha salía mal... A pesar de estas previsiones, la marcha no fue muy gloriosa, en realidad fue una chapuza: no hubo orden ni puntualidad (el propio Mussolini llegó tarde), muchos trenes no pudieron llegar a su destino, una lluvia torrencial impidió montar los campamentos... Varias columnas de camisas negras (muchos jóvenes) a los que se fueron uniendo simpatizantes, mal armados, entraron en Roma en medio de una lluvia torrencial y asaltaron algunas oficinas de correos y prefecturas. El domingo, 29, había concentrados unos 40.000 fascista en la capital. El ejército fácilmente hubiera podido desbaratar el plan, un conocido general llegó a decir que en un cuarto de hora hubiera podido limpiar todo de fascistas. Mussolini, que dudaba de su éxito, permaneció en Milán hasta el último momento (bastante cerca de la frontera suiza).

El Gobierno quiso proclamar el Estado de Excepción, pero el Rey no firmó el Decreto alegando que quería evitar un derramamiento de sangre. Mussolini se presentó ante el Rey con la camisa negra del Partido: vengo directamente de la batalla que se ha desarrollado felizmente, sin derramamiento de sangre”. Señala el historiador Espadas Burgos que “era cierto que el poder se había ganado en la calle, quizá porque estaba en la calle”.




Dimitió el Gobierno y el Rey pidió a Mussolini que formase gobierno, era el 30 de octubre de 1922. Tenía 39 años y se convertía en el Primer Ministro más joven de la historia de Italia.


The Times escribió el 30 de octubre de 1922: “El Fascismo ha nacido para combatir al Socialismo... saludando al primero como una liberación, se ha convertido en una tiranía. Su historia es un ejemplo instructivo de los peligros de los métodos extralegales en política”.

Tanto el Rey como el Ejército adquirieron una grave responsabilidad en el ascenso de Mussolini al poder:

  • El general Plugiese tenía bajo su mando 12.000 hombres en Roma, fácilmente hubiera podido detener la marcha, tal vez hubiera bastado con detener a Mussolini. El General declaró que sólo obedecía ordenes del Rey y que únicamente actuaría cuando el monarca firmase el estado de sitio. En realidad simpatizaba con los fascistas.
  • Respecto al rey, Víctor Manuel III, algunos historiadores, como Renzo de Felice, sostienen que tuvo complicidad con Mussolini. Otros afirman que los fascistas le parecían bien y dejó hacer. El Rey no era de talante muy parlamentario. Otros señalan que tuvo que adoptar esta actitud ante el apoyo declarado que su primo el Duque de Aosta prestaba a los Fascistas lo que le pudiera valer ser el candidato al trono de los fascistas triunfantes. Parece que algunos militares también le aconsejaron que no se opusiera a Mussolini. Además, Víctor Manuel III odiaba a las izquierdas y, como anticlerical que era, tampoco simpatizaba con los del Partido Popular. La reina madre era claramente simpatizante de los Fascistas. El que se negara a firmar el estado de excepción y ello no se pudiera remediar pone de relieve un gran fallo constitucional en el ordenamiento italiano.
Mussolini formó gobierno con sólo tres ministros fascistas, pero él acumulaba la Presidencia, Exteriores e Interior. El resto del gabinete: 1 liberal, 1 nacionalista, 2 del PPI, 2 militares, 3 democratasociales y el filósofo G. Gentile. En noviembre, el Parlamento dio un voto de confianza a este gobierno y plenos poderes por un año a Mussolini  para restablecer el orden público.

Antes de expirar este plazo, Mussolini hizo aprobar una ley según la cual la lista la lista más votada en las elecciones coparía dos tercios de los escaños del Parlamento. Se presentó como un intento de acabar con la inestabilidad política de los años anteriores. Mientras se aprobaba esta Ley en el Parlamento, los Fascistas estaban patrullando por Roma.

miércoles, 4 de enero de 2017

GRAN ÉXITO DE VENTAS DE LA EDICIÓN CRÍTICA DE MEIN KAMPF ¿PREOCUPANTE?


El Instituto de Historia Contemporánea de Múnich (IfZ) informó este martes de que en un año se han vendido 85.000 ejemplares de la edición crítica de 'Mein Kampf' ('Mi lucha'), el ideario político de Adolf Hitler cuya publicación estuvo prohibida en Alemania durante siete décadas.
A finales de enero llegará a las librerías la sexta edición de la obra, dos tomos de 1.948 páginas que recogen el texto original que Hitler escribió entre 1924 y 1926, con sus pensamientos antisemitas y nacionalistas, junto a comentarios que cuestionan y contextualizan sus afirmaciones.Esta versión crítica comenzó a venderse en Alemania en enero del año pasado tras liberarse los derechos de autor, que habían quedado bajo custodia del Land de Baviera después de la muerte de Hitler el 30 de abril de 1945.....

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